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Fecha: Junio 2010
Mencionamos la vez pasada que los almanaques eran muy útiles para los zodiacos y los horóscopos, porque en ellos se registraban las salidas y los ocasos del sol, las fases de la luna y la entrada del sol en cada signo del zodiaco. Y es de estas dos palabras que hablaré ahora. Zodiaco proviene del griego zodiakós kyklos ‘círculo de animales’, y éste a su vez de ta zodia ‘los pequeños animales’, afirma Ricardo Soca, autor del boletín La palabra del día. En el Diccionario Academia de Autoridades publicado en 1739 se lee que zodiaco proviene del griego zodion, que significa animal, y se define como ‘uno de lo círculos máximos que consideran los astrónomos en la esfera en forma de banda, ancha de doce grados, según los antiguos, y de diez y seis, según los modernos, y es el camino y espacio en que andan los planetas con su curso natural, y propio de Poniente a Oriente, ya retirándose, y ya acercándose a la Equinoccial o Ecuador, que corta oblicuamente, haciendo ángulo de veinte y tres grados y medio, que es lo que distan los círculos solsticiales de dicho Ecuador. Se divide en doce partes iguales, que llaman casas, constando cada una de treinta grados, colocando en ellos los signos, cuya eclíptica le divide a lo largo por la mitad, quedando los seis u ocho grados hacia un polo, y los otros seis u ocho hacia el otro. También le dividen en cuatro partes iguales, dando tres signos a cada una por la diferencia de las estaciones del año. Últimamente la mitad de él pertenece a la parte septentrional de la esfera, y la otra mitad a la meridional’. No sería hasta 1869, en el Diccionario Academia Usual, cuando se modificaría la definición de zodiaco; se agregó que “el zodiaco comprende doce signos, casas o constelaciones que recorre el sol en su curso ánuo aparente, y son Aries, Tauro, etc.” Son estas constelaciones las que tienen las formas de los signos del zodiaco. Ya en 1729 se definió, en el Diccionario Academia de Autoridades, constelación como un término de astronomía que designa ‘cierto número de estrellas que por consentimiento común de los profesores, se supone formar una figura de persona, bruto u otra cosa material, y así se pintan en el globo, que se hace para la explicación de la esfera celeste’. Las constelaciones del zodiaco son solamente las que se hallan el franja referida, pues también hay constelaciones boreales, ‘las que están desde el zodiaco hasta el Polo boreal […] como Perseo, Lyra, etcétera’; también hay australes, que se hallan del zodiaco a la parte austral, ‘como Ballena, Paloma, etcétera’. Por otra parte, el diccionario de María Moliner dice que horóscopo proviene del griego horoskópos, ‘que mira la hora’, y entre las denotaciones que ahí se apuntan están ‘examen del estado del cielo, con el que pretendían los astrólogos que podían predecir el porvenir de la persona que acababa de nacer’, ‘persona que predecía la suerte del que acababa de nacer, por el examen de los astros’, ‘predicción de la suerte que espera a una persona a lo largo de su vida, hecha por el estado de los astros al tiempo de su nacimiento’. Por tanto, el horóscopo era una especie de oráculo. En la edición de 1734 del Diccionario Academia de Autoridades, el asiento de horóscopo remite a ascendente, que se define como ‘término de astronomía’ que refiere ‘el grado de la eclíptica en el horizonte, el cual es el principio de la casa primera del tema celeste, a quien los astrólogos llaman horóscopo’, el cual, este último, ‘por sinécdoque se llama la oposición o colocación de los astros en la figura o tema celeste y división de las doce casas’. Por último, y ya que se aparece tanto en la definición de zodiaco como en la de horóscopo, veremos qué se entendía por eclíptica. La eclíptica se definió, en 1732, en el Diccionario Academia de Autoridades, como el ‘círculo máximo que se considera en la esfera celeste, el cual corta oblicuamente al Ecuador, haciendo con él un ángulo de veinte y tres grados y medio, y el Sol anda siempre por ella. Toma su nombre de los eclipses de Sol y Luna, porque éstos no pueden suceder sino cuando la Luna, en el tiempo de su conjunción y oposición con el Sol, se halla en ella o muy cercana’.
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